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- El prestigioso cochero confia además en que los próximos Juegos Ecuestres Mundiales de 2002 se desarrollarán bajo una excelente organización e inmejorables condiciones climatológicas. En su curriculum profesional, este hombre del caballo, quien comenzó su andadura en esta disciplina ecuestre a los 19 años de edad, cuenta con la experiencia de haber participado en los WEG de Estocolmo, donde alcanzó el primer puesto, además de lograr cuatro victorias en Aachen y Wolfsburg 2000.
- En su reto continuo por saborear la gloria, Eriksson se caracteriza por ser un competidor frío y calculador, aunque no temerario. Su gran pasión por los animales le ha ayudado a conocer íntimamente a los equinos que maneja, una afinidad con los caballos que le viene casi de cuna ya que creció en una granja en el sur de Suecia, cerca de Bastad donde se celebra el Gran Open de Tenis.
- La rica experiencia adquirida en el campo ayuda a este sueco, considerado hoy en día uno de los mejores cocheros de cuartas del mundo, a estudiar minuciosamente las reacciones exactas que pueden llegar a tener sus cuatro caballos en competición, a quienes con toda su energía y puro derroche de emoción, habla con suavidad y calma hasta lograr que cambien de velocidad durante el desarrollo de la competición, para así, obtener sus mejores victorias. La seguridad que posee cuando conduce le permite maniobrar en los obstáculos más difíciles con toda tranquilidad y absoluta precisión.
- A sus 38 años de edad, este granjero de espíritu inquieto sigue conservando la paz y armonía que le brinda vivir junto a su familia en un espacio natural donde sigue entregándose al arte ecuestre rodeado de más de una decena de caballos, 50 vacas y otros animales. Tomas Eriksson se ha convertido en un experto criador de vacunos y del cultivo de cerales ya que junto a su compañera, María Lang y su hijo, Stefan, de 13 años de edad, elaboran toda la comida necesaria para los animales de la granja, incluída la paja de la que se alimentan sus caballos.
- La trayectoria hípica del actual campeón del mundo de enganches comenzó cuando, a muy temprana edad, decidió montar en pony. Así, creció su afición por este animal con el que se presentó con éxito a varios concursos de salto, doma y exhibiciones.
- Posteriormente, este entendido del mundo ecuestre apostó por ganarse la vida montando caballos. Su pasión por este animal le llevó a buscar equinos de edades jóvenes y difíciles, de manera que cuanto más salvajes eran éstos, mejor, pues así sentía que estaba más cerca de convertir en realidad sus sueños. Llegada la década de los ochenta es cuando inicia su andadura con el manejo de cuartas, la disciplina que le llevó al mundo de la alta competición y que hoy, despues de haber participado en no pocos Campeonatos Nacionales, Mundiales y en todas las ediciones de los Juegos Ecuestres Mundiales celebradas hasta la fecha (Estocolmo 90, La Haya 94 y Roma 98) le permiten presentarse como El Campeón ante la Familia Hípica Internacional.
- Eriksson anima al público nacional e internacional a que no falte a la cita convocada en el sur de España ya que está convencido de que la presencia de los aficionados será el mejor estímulo para alcanzar el triunfo, algo que supondrá vivir nuevas sensaciones y una experiencia maravillosa.
- Con el mismo estilo que actúa en la pista, Tomas Eriksson -siempre frío- se mantiene distante a la hora de pronunciarse sobre el flamenco, el vino o los caballos jerezanos, elementos de la cultura andaluza que, sin duda, servirán al Comité Organizador de los Juegos Ecuestres Mundiales para adornar de manera especial los Campeonatos del Mundo que se celebrarán en Jerez en septiembre del año 2002 y en los que Eriksson tendrá que revalidar su título frente a otros campeones como Ulrich.
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