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Sección Veterinaria: C O L I C O S
Artículo escrito por el Dr. Luis Fernando Iparraguirre
 
 
Típica posición llamada de "perro sentado", donde el caballo trata de quitar todo el peso de la parte delantera del abdómen.

  Cólico equino: la palabra más temida en el medio ecuestre.
 

Mucha gente habla de "cólicos" sin saber realmente qué significan, sin saber que cuando alguien nos dice: "Tu caballo tiene un cólico" o "Murió de un cólico" no nos está diciendo nada, salvo que tiene o murió de un dolor de "panza".

Pocas patologías dependen tanto de nuestra prevención y de la rapidez con que nos movamos cuando se hace presente.

Todos los cólicos deben ser considerados como emergencias médicas

Etimológicamente, el término "Cólico" significa "dolor de colon". Actualmente el vocablo se ha ampliado y se define como "cólico" a todo dolor abdominal, generalmente de aparición súbita. Puede ser verdadero en caso de afectar alguna parte del aparato digestivo, incluyendo glándulas anexas, como hígado y páncreas, o falso afectando a órganos no digestivos como los riñones, el útero en la hembra o los testículos en el macho.
 
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Típica posición donde el caballo trata abriendo los miembros de agrandar la cavidad abdominal y quitar presión a las visceras. Gentileza: Dr.Juan Carlos Martín U.N.R

 

Existe también otra clasificación más moderna que los divide en tres categorías:

Disfunción intestinal: Es la categoría más común y significa simplemente que los intestinos no están funcionando correctamente. 

Accidente Intestinal: Es menos frecuente. Aquí encontramos las torsiones, obstrucciones, hernias ( una porción de intestino es atrapada por alguna cavidad. La solución generalmente es quirúrgica.

Enteritis y/o ulceraciones: Comprende  las inflamaciones, infecciones y las lesiones dentro del tubo digestivo.

 CAUSAS PREDISPONENTES
Entre las variables que pueden favorecer la aparición de cólicos, hallamos por un lado, ciertos rasgos anatómicos propios de los caballos y por otro, cuestiones en las que nuestra intervención es decisiva a la hora de prevenir, ya que tienen que ver con la alimentación, las rutinas diarias, las parasitosis, y un largo etcétera.

 

Características anatómicas  

1) El tamaño del estómago, pequeño (10 a 13 litros) y mal relacionado con la capacidad total del resto del tubo digestivo, que puede llegar hasta los 200 litros.

2) El paladar blando y el anillo muscular que encontramos entre el esófago y estómago no le permiten vomitar (salvo raras excepciones). Como no pueden recurrir al vaciado rápido del estómago como otras especies, se vuelve factible su estallido.

3) Fijación de los intestinos: presentan un mesenterio -el tejido que los sostiene- muy largo, por lo que facilita la torsión intestinal, los estrangulamientos, etc.

4) Estrechamientos y acodaduras: en todo su largo, los intestinos presentan estrechamientos y un número importante de curvas, lo cual predispone al atascamiento del bolo alimenticio o fecal.

5) La forma del ciego: víscera que presenta un fondo de saco -una especie de "bolsillo"-, ya que la entrada y salida está en el mismo extremo.

 Factores ambientales: 

Mala masticación debida a problemas dentales. Es común encontrar las llamadas "puntas de muela", que son picos en una pieza dentaria que chocan contra la opuesta al masticar y no permiten que entren en contacto pleno para así moler debidamente el alimento. En otros casos ocurre que esa punta "pega" en la encía opuesta o en la mucosa bucal, lastimándolas, lo que hace que el animal mastique en forma incompleta para rehuir el dolor que el contacto le provoca.                                                                                                                 

Por otro lado, la masticación deficiente puede deberse a que estemos frente a un animal glotón, que disfruta comiendo rápida y vorazmente.    

 La consecuencia de estos trastornos es que el alimento no se embebe suficientemente en saliva, dado que su secreción se desencadena casi exclusivamente por estímulos mecánicos que se producen durante la masticación. El caballo tampoco muele el alimento en forma correcta,  incumpliendo los pasos primordiales necesarios para una futura buena digestión. 

Alimentación: un factor cardinal.

La calidad y la óptima frecuencia de la alimentación son primordiales.

El caballo en la naturaleza puede destinar hasta 18 horas del día a ingerir su alimento. Al tenerlo estabulado, pretendemos que coma a la manera del humano adulto, dos veces por día, pero su tubo digestivo no está preparado para soportar la sobrecarga, por lo tanto ese cambio provoca un estrés permanente de su sistema digestivo, creando una situación totalmente favorable a la aparición del síndrome cólico.

Raciones mal balanceadas!

Debemos respetar el mínimo y máximo de fibra y grano respectivamente en toda ración. En la alta competencia, la necesidad de mejorar el rendimiento deportivo hace abusar de los alimentos energéticos, como los granos, lo cual da lugar a otra situación que propicia la aparición del trastorno. También influye el alto costo del fardo o del heno y muchos propietarios prefieren dar uno de mala calidad a expensas de la salud de su caballo. 

 
* Ampliación
Cólico por impactación, el alimento impactado en el tubo digestivo no transita hacia caudal y se detiene to
do el transito intestinal.

Alimentos en mal estado.

El  caballo es altamente selectivo en lo que come: se podría decir que cuenta con un paladar exquisito y por lo general sabe lo que debe comer y lo que le hace mal. De todas modos, existen situaciones en las que no tiene más remedio que ingerir lo que encuentra a su alcance, por ejemplo, granos de segunda (con suciedad, presencia de cuerpos extraños, malezas, etc.) o heno de segunda (mala calidad de la pastura, enmohecido, etc.). Nuevamente, depende de nosotros que tenga a su disposición aquello que lo favorezca. 

Los cambios bruscos en los horarios, en la cantidad y/o calidad de la ración son nefastos para nuestro caballo.

Toda modificación en la rutina alimentaria (horarios - frecuencia - calidad) se debe introducir de manera paulatina y graduada en forma creciente, sobre todo cuando aumentamos la cantidad de granos.

Los horarios se deben respetar, al igual que el modo en que administramos los granos, húmedos o secos. 

Un pobre consumo de agua, o la ingesta de agua helada pueden inducir un cólico.                 

En caso de que el líquido sea administrado de forma no automática, ocurre muchas veces -desafortunadamente, más de las que nos imaginamos- que los encargados del cuidado del animal se olvidan de proporcionar agua en algunas de las, generalmente, dos raciones diarias. Entre otras cosas, esto nos trae un bolo alimenticio seco, ayudando a la constipación del caballo. 

El exagerado consumo de agua después de un ejercicio extremo tampoco es adecuado.

Existe una patología denominada "intoxicación hídrica". Sí: aunque parezca mentira, la desesperación con que puede beber un animal recién terminado su ejercicio puede hacer que se desencadene una perturbación. Después de la preparación del caballo, debemos esperar al lo menos dos horas antes de darle de beber. 

La enteritis, o inflamación de la mucosa del intestino, engloba cuadros que tienen diversos orígenes.

Pueden ser bacterianas, virales, tóxicas o parasitarias. Los responsables del animal intervenimos casi directamente sobre las tóxicas y parasitosis; las primeras suelen ser provocadas al recibir alimentos en mal estado -con presencia de toxinas-, las segundas se generan al aplicar un mal plan sanitario referido a la desparasitación estratégica anual.                                                                                                                                   

El estrés ...

Las gastritis y/o úlceras también ocasionan cólicos a nuestros animales. La inflamación de la mucosa del estómago (gastritis) puede terminar en una llaga o lastimadura, llamada úlcera, por lo general muy difícil de cicatrizar a causa de la acción del ácido estomacal. Estas alteraciones son mucho más frecuentes de lo que imaginamos, en primer lugar debido al estrés general al que tenemos sometido a los caballos estabulados, y en segundo lugar por el estrés propio que acarrea una alimentación inadecuada, como la descrita en la primera parte de este artículo.  

Parasitosis..

Las larvas de Gastrophilus Nasalis :  parásito que proviene de huevos puesto por las moscas en la zona submaxilar, labios, pelos de la nariz, a los 7 días aproximadamente salen las larvas y migran hacia la boca, pueden estar hasta un mes enterradas en la lengua, y en la mucosa de la boca, luego son tragadas y pasan al estómago, donde se adhieren a su pared mediante ganchos que pueden llegar a perforar la misma, después de unos 8 a 10 meses comienzan a ser eliminados por las heces.

Las larvas de Estrongilos Intestinalis  pueden ubicarse en las arterias mesentéricas, encargadas de llevar la sangre a los intestinos, al ser obstruidas por estos parásitos dejan sin sangre a tejidos que por falta de oxígeno mueren (infarto intestinal), y mientras el animal está vivo estos tejidos van entrando en un estado de putrefacción, con la consecuente muerte del animal. 

 En el lugar donde se encuentra el parásito se puede formar una saculación (distensión en forma de saco) denominada "aneurisma" que es capaz de originar el final más tremendo, la ruptura de la arteria, causando así una muerte inmediata por hemorragia.

 
* Ampliación
Podemos apreciar una gran cantidad de Gastrophilus Nasalis (Gusano de Cuajo) prendidos a la mucosa, provocando dolor y además con el peligro latente que perforen la capa muscular y el contenido de la víscera salga hacia la cavidad abdominal, con la consecuente peritonitis y muerte del animal. Gentileza Veterinaria.Org

 

Existen otras causas predisponentes que favorecen la aparición de cuadros clínicos determinantes de un cólico.

Las más frecuentes son: espasmos, flatulencias (gases), constipación, vólvulos, fecalomas, dilataciones gástricas, isquemia intestinal, etc.

Detengámonos en ellos un poco más:

 

Espasmos: La irritación intestinal, provocada por parasitosis, alimentos en mal estado o contaminados con hongos es la principal causa de espasmos.

 

Flatulencias: La ingesta de alimentos muy fermentables ocasiona un acumulo de gas, llamado "timpanismo directo o primario", es decir, debido a un exceso de formación de gas. En cambio, una obstrucción provoca un timpanismo indirecto o secundario: la producción de gas no está aumentada, pero sí está disminuida o anulada la eliminación, con la consiguiente dilatación de la víscera y dolor.

 

Vólvulos: Es la compactación de distintas sustancias dentro del tubo digestivo, formando una masa dura que puede estar constituida por  materia fecal, llamada fecaloma, por pasto (fitovisoario), pelos (tricovisoario), etc.

 

Desplazamientos intestinales: El peristaltismo, o movimiento intestinal, puede hacer que tengan lugar distintas anomalías, como torsiones (giro sobre su propio eje longitudinal), intususcepciones (se mete dentro de sí mismo), estrangulamientos, etc.

 

Dilatación gástrica : Distensión del estómago que, en casos muy severos, puede conducir al estallido mismo del órgano. La principal causa es la imposibilidad del caballo de vomitar que mencionamos en la primera parte de esta artículo.

 

 

Ante cualquiera de estos trastornos y como un mecanismo de defensa, el organismo reacciona alterando la motilidad intestinal hasta llegar a detenerla por completo. Así comienzan a acumularse en su interior alimentos, líquido y gas, provocando la dilatación de los órganos

digestivos y produciendo dolor.

Los síntomas son las señales que nos dicen que algo anda mal...

Y las que nos "informan" de los problemas: pueden ir desde una incomodidad o molestia leve hasta cuadros de extremo dolor.

El animal se muestra angustiado, estira sus miembros, adquiriendo una postura como para orinar -para "agrandar" la cavidad abdominal y disminuir la presión de las vísceras-, puede sentarse como un perro -para quitar presión a la parte delantera del abdomen-; se echa y se para repetidas veces, golpea el suelo con sus cascos, suda profusamente, voltea la cabeza mirando a un costado u otro de su abdomen (resulta muy importante indicarle al veterinario qué costado se mira), o incluso puede intentar morderse o patearse en ese lugar.


Merece la pena aclarar, que si rueda sobre su lomo por propia voluntad hay que dejarlo y sólo evitar que se enrede con el cabestro o soga de contención. Muchos sugieren que no es conveniente y evitan que se revuelque: no es una maniobra inteligente ya que ha ocurrido en muchas oportunidades que en una de las vueltas, una víscera "des-situada" puede volver a su posición normal, solucionándose así el problema.
 
 
* Ampliación
Cólico por torsión
del colon mayor
Atención:
Dr.Carlos Espinosa Buschiazzo

Qué debemos hacer
 

La aparición de síntomas de cólico siempre debe ser considerada una emergencia, por lo tanto lo inmediato es llamar al Médico Veterinario.

El manejo de un cuadro de cólico requiere acciones cuidadosas y a la vez, rápidas. En muchos casos, el tiempo es un factor de vida o muerte.

Existen medidas útiles que podemos poner en práctica mientras esperamos la llegada del profesional.

 

Ellas son:

 

Llevar al animal a un lugar amplio, sin elementos que encierren peligro en caso de que el caballo se tire al suelo, pretenda revolcarse, etc.

Evitar toda ingesta de sólidos y líquido.

Reunir toda la información posible para ir comunicándosela al médico mientras llega, de manera que pueda  adelantarnos los cuidados a tomar.

 

Datos a recabar:

 

Estado general

Edad

Sexo

¿Cuando se inicio el cólico?

¿Presenta temperatura elevada? ¿Cuál es la frecuencia respiratoria y cardiaca?

Tamaño del abdomen, ¿está normal o aumentado de uno o ambos lados?

¿Le han aplicado o suministrado medicamentos? De ser así, ¿en qué dosis?   

¿Cómo ha sido el dolor: continuo o intermitente?        

¿Cuándo fue la última vez que comió? ¿Que ingirió?

¿Qué porcentaje de la última ración encontramos en el comedero?

¿Se le ha hecho algún cambio de alimento?   

¿Se le ha suministrado suficiente agua?

¿Hay modificaciones en la cantidad o el aspecto físico de la orina? ¿Cuándo fue la última vez que orinó?

Ausencia de orina en la cama.

Posible dificultad para orinar.

Modificaciones en la cantidad o aspecto físico de la materia fecal. ¿Cuándo fue la última vez que defecó?

Posible dificultad para defecar.

¿Suda profusamente? 

¿Qué alimento recibió en las últimas horas?

¿Se le dio alguna medicación previa?

¿Hubo algún cambio en los proveedores de forraje o grano?

 

 

Si el animal pretende caminar, trotar levemente, revolcarse, girar sobre su propio cuerpo, debemos dejar que lo haga; en caso de que no quiera caminar, no obligarlo, ya que al aumentar la actividad muscular también incrementamos la llegada de sangre a los músculos, sangre que el organismo obtiene disminuyendo la cantidad que circula por otros tejidos o aparatos, como por ejemplo los intestinos, cosa que es contraproducente.

 

Si apelamos a nuestro criterio, o si, mejor aún, podemos medir la frecuencia cardiaca y determinamos que sufre un intenso dolor, podemos inyectar un analgésico - antiinflamatorio mientras llega el médico. En ocasiones esta medicación puede enmascarar el cuadro y dificultar la acción del médico, pero incluso así es preferible administrarla a que continúe el dolor y con él la posibilidad de shock.

 

FRECUENCIA CARDIACA                  TIPO DE COLICO

40 a 59 pulsaciones por minuto                     Ligero

60 a 79 pulsaciones por minuto                     Moderado

80 a 99 pulsaciones por minuto                     Grave

Más de 100 pulsaciones por minuto              Muy Grave

 Mejor prevenir que curar...

Estas son algunas de las normas que conviene poner en práctica para proteger la salud de los caballos y alejar la posibilidad de cólico:

 

Desparasitar periódicamente.

Fomentar el uso de comederos y evitar que coman su ración directamente del suelo.

Dividir las raciones de granos en porciones pequeñas -tres o más por día-.

Dar más pasto que granos.

Revisar Periódicamente el estado de los dientes

En caso de transporte, evitar dar granos; en lo posible, proporcionarle pasto verde o fardo. También es importante ofrecerle suficiente agua antes, durante y después del traslado.

Realizar en forma paulatina cualquier cambio en la rutina del animal, tanto en su dieta como en el trabajo que hace.

Darle agua fresca y alimentos en forma regular. En caso de alimentar con granos, suministrar primero pasto o agua, y luego el grano.

Mantener un esquema sistemático de alimentación. Cuantas más veces al día se alimente a los caballos menor es el riesgo de que los afecte un cólico.

Ejercitar con frecuencia a los animales.

Evitar el encierro y toda situación estresante en general.

Jamás dejar un caballos un día entero sin sacar de su box, la lluvia no es excusa, el único imponderante puede ser nieve o extremado frío. 

NOTA: Los conceptos vertidos en estos artículos tratan de traer un poco de luz sobre temas que los  usuarios de caballos enfrentan a diario, por lo tanto la terminología utilizada es acorde a la gente a la que nos dirigimos, de nada valdría llenar el artículo con palabras científicas que adornarían la nota pero dificultarían el entendimiento de la misma.

                                                                                          Dr. Luis Fernando Iparraguirre

El Dr. Luis Fernando Iparraguirre es un reconocido especialista en Fisiopatología y Traumatología de Equinos de Alto Rendimiento Deportivo en la Provincia de Mendoza, República Argentina.

 
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