El iniciarse en el oficio o profesión de domador de caballos debe hacerse bajo la supervisión y ayuda constante de un jinete con experiencia, alguien que haya trabajado mucho tiempo con caballos cerriles o resabiados, alguien que sepa prevenir accidentes por torpeza o desconocimiento.
Si la paciencia no es su fuerte ... esto no es para usted, pruebe con otra cosa. La doma de un caballo no sabe de premuras.
El tacto o sensibilidad es algo que si bien es innato en algunas personas, en otras se va desarrollando a medida que se conoce más caballos y nos concentramos en tratar de entender cada gesto o actitud del animal que trabajamos y vamos adquiriendo más oficio.
El manejar los tiempos exactos, también es cosa de tacto.
En problemas de conducta o carácter fuerte y rebelde, buscar antes que nada si hay un problema físico, el dolor suele estar ligado al mal carácter, hasta puede volverlo agresivo.
Hay una diferencia enorme entre bloquearse y empacarse, a veces un caballo se bloquea porque recibe dos órdenes contradictorias o simplemente por que no sabe lo que le pedimos y se queda inmovilizado, en estos casos debemos darle una orden muy sencilla que él sepa ejecutar y lo felicitamos, en el otro, cuando realmente se empaca .......